jueves, 5 de noviembre de 2009

El Imperio del Mal


No hay duda. Los Kirchner son en este momento los representantes directos del mal; esa figura arquetipica que en tiempos pasados se simbolizaba a través de los demonios y que en tiempos modernos se describen a través de las fuerzas inconcientes.

Someter a una sociedad entera a los caprichos y desvaríos de individuos perturbados, no es un invento de esta pareja de maníacos ezquizoides. La historia esta llena de personajes nefastos que sembraron dolor, miseria y muerte a quienes tuvieron el infortunio de padecerlos. Lamentablemente la historia siempre tiende a repetirse y nos ha llegado el turno a nosotros de lidiar con este fenómeno. Me temo que no tenemos nada en el botiquin de primeros auxilios republicanos, para poder combatirlo.

Veo con bastante temor, la impotencia con que lidiamos de manera institucional, ante los arrebatos de sujetos con una ferrea y decidida voluntad por encumbrarse en el poder y tratar de perpetuarse en él. De manera sistematica y continuada, la Republica esta siendo desmantalada por regímenes facciosos que utilizan 2 estrategias bien definidas.

1) La construcción de un conglomerado técnico-juridico que manipula la Ley transformandola en un instrumento de coacción legal.

2) La organización de fuerzas operativas encargadas de llevar a cabo tareas relacionadas con la logística del terror.

Cuando los regímenes se vuelven decididamente autoritarios, llegan incluso a darles cierto status legal a la estrategia 2, permitiendo que las fuerzas violentas que operan en las sombra, salgan a la luz del día.

De nada sirve saber que por lo general estos regímenes terminan siendo desmantalados por sus mismas fuerzas internas. Concretamente, ese será un problema a resolver por el dictador de turno; el verdadero problema para la Republica, es que cuando un dictadorzuelo caé, hay otro listo y dispuesto a reemplazarlo. Lamentablemente, la Republica no es quién ultimamente mina el suelo del dictador que la oprime, sino que es por acción de otro mas fuerte quién lucha por reemplazarlo; perpetuando así un ciclo que obedece mas a una lógica natural de guerra entre primates, antes que a una lógica de construcción de politica civilizada.

En nuestro país puede observarse este fenómeno en las disputas de poder dentro del Partido Peronista, partido que por cierto, tiene un origen compuesto de muchos ADN mezclados. Le cabe con justicia la denominación de Frankestein politico. Corazón de milico, extremidades de comunista, cerebro de fascista, mente de Nacionalista fundamentalista.

Describir el mix de fenomenos que llevaron a la constitución de esta forma politica en el país, da para largo, pero honestamente no sirve de mucho si el objetivo es entender como salvar a la Republica a casi 200 años del primer paso de su creación.

El Bicentenario nos encuentra como a Tarzan : En bolas y a los gritos. Casi en el mismo punto fundamental en que Don Cornelio Saavedra sale al balcón del Cabildo de la pequeña aldea, para proclamar la voluntad de liberarnos del Imperio Español. Es mas, hasta podría decirse que estamos peór. Porque ?.

La audaz primera junta, contaba con la ventaja de enfrentarse a un Imperio en decadencia. Nosotros, al contrario, nos enfrentamos a un Imperio que esta en todo su esplendor, que opera en la sombra y que arremete contra todo lo que se le ponga en el camino, a fuerza de sangre, dinero y corrupción.

La Republica no se instauró pacificamente. Ella tambien es el producto de lagos de sangre, traiciones y negociaciones espurias. Pero si se mira el pasado y se observa a las fuerzas que pujaron por la construcción de la misma, se observa un movil que avanza en dirección a la construcción de un modelo de País con las ventajas politicas de los sistemas parlamentarios de las potencias de la época. La pequeña aldea soñaba a lo grande y no en vano su energía politica y económica dentro de una enorme extensión de nada llamada Argentina, la terminó convirtiendose en la ciudad mas avanzada y poderosa de todo el país.

De la Metrópoli surgió la Republica. Puede ser molesto para el resto de las provincias, pero la Repubica es porteña y se volvió Federal, luego de vencer a varios dictadores interiores que pujaban por desmantelarla. Es tal vez la ausencia de hombres capaces la que la volvió decadente. Pero somos nosotros, los ciudadanos con el derecho heredado al nacer bajo el imperio de su ley, los que mas tenemos que perder, si finalmente ella se extingue como una estrella que alguna vez brilló con la fuerza del sol.

Lo que es el bien y el mal, está muy claro para todo Argentino conciente y bien intencionado. Hay que salvar a la Republica del maldito imperio de los sapiens dominantes. Volver a instituír el principio de que el pueblo es quién gobierna, debe ser su lema. El pueblo no tiene porque ser solo esa inmensa masa de desposeidos. Ser pueblo, no significa ser simple o hombre masa, o ese modelo abstracto y sufriente que los simpatizantes de partidos de izquierda. adoran como su becerro de oro. Ser pueblo significa ser ciudadano; un status social que implica tener derechos, como asi también obligaciones.

Cumplamos con nuestra obligación de salvar a la Republica. Estamos en una guerra silenciosa, pero no por ello menos cruenta. Lamentablemente y por el momento, nos están cagando a tiros.




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